Es el único hotel que ofrece a sus huéspedes,
una exclusiva vista a la Garganta del Diablo desde sus habitaciones frontales,
restaurantes y áreas públicas.
Las Cataratas son casi una extensión del jardín del hotel, caminando solamente
200 metros ya se encuentran los primeros saltos.
El rumor de las aguas cayendo desde lo alto lo acompaña durante su estadía, y
ver el regreso de las aves al caer la tarde, bebiendo un trago, no tiene
comparación.
El hotel dista 8 kilómetros del aeropuerto de
Iguazú, 35 kilómetros del aeropuerto de Foz do Iguaçu y 20 kilómetros del
centro de la ciudad de Puerto Iguazú.